
Viajar al exterior dejó de ser algo que se planifica de un día para el otro, y con el pasaje internacional cotizando en dólares, cada vez son más las personas que buscan alternativas para no pagar el ticket completo de golpe.
Ahí es donde aparece la posibilidad de comprar millas aéreas en cuotas, un mecanismo que las aerolíneas y los bancos vienen empujando hace años, y que si lo utilizas bien, puede terminar abaratando bastante el costo total de un viaje. La pregunta es si realmente conviene, cómo se hace y qué hay que tener en cuenta antes de decidir.
¿Qué son las millas aéreas y para qué sirven?
Las millas son, básicamente, la moneda propia de las aerolíneas y sus programas de fidelización. Las podés acumular volando, gastando con tarjetas de crédito adheridas, o comprándolas directamente. Después, esas millas las vas a poder cambiar por pasajes, upgrades a clases superiores, noches de hotel o alquiler de autos, según el programa.
En Argentina, los programas más conocidos son Aerolíneas Plus (de Aerolíneas Argentinas), LATAM Pass, Smiles (de Gol) y AAdvantage (de American Airlines), aunque hay muchos más.
¿Cómo se compran millas en cuotas?
La forma más habitual es directamente desde la web del programa de fidelización, pagando con tarjeta de crédito y eligiendo la cantidad de cuotas que ofrezca el banco emisor. La disponibilidad de cuotas sin interés depende mucho de las promociones vigentes y del banco con el que operes.
Hay dos vías principales para hacerlo:
- Compra directa en la aerolínea. Ingresás al programa (por ejemplo, Aerolíneas Plus o LATAM Pass), elegís el paquete de millas y pagás con tarjeta. Muchas veces hay promociones en fechas especiales, con millas bonificadas o cuotas sin interés.
- Compra a través de intermediarios. Existen plataformas y agencias que se dedican a la reventa de millas, aunque hay que tener cuidado y verificar la reputación antes de operar. En este caso, las condiciones de financiamiento las pone la plataforma o el pago con tarjeta que acepten.
Ahora, qué ocurre si no tenés la tarjeta o no podés utilizarla para pagar en cuotas.
¿Se pueden financiar millas sin tarjeta de crédito?
La respuesta es, casi siempre no, aunque hay excepciones. Algunas plataformas privadas permiten pagos por transferencia y aplican planes propios de financiación, pero son menos comunes y las condiciones varían mucho.
Otra alternativa, cuando no se tiene tarjeta o el límite no alcanza, es sacar un préstamo personal online, comprar las millas en un solo pago y devolver el préstamo en cuotas fijas. Suele convenir cuando la tasa del préstamo es más baja que la del financiamiento con tarjeta o no dispones del dinero para pagarlas en una sola cuota. Mins es una excelente opción, ofreciendo alternativas de préstamos online de bajos requisitos y más fácil acceso.
Plataformas, promociones y oportunidades más usadas en el país
Además de las webs oficiales, algunos bancos suelen tener convenios activos con aerolíneas para ofrecer bonificaciones sobre la compra de millas, o descuentos exclusivos para clientes con determinadas tarjetas Premium. Vale la pena revisar los beneficios del banco antes de gatillar la compra desde otro lado.
También conviene estar atento a fechas como el Black Friday, Cyber Monday o promociones de aniversario de cada programa, donde las millas para viajes y vuelos suelen costar entre un 30% y un 60% menos que su valor habitual.
Ventajas de financiar la compra de millas
Comprar millas en cuotas tiene, básicamente, tres beneficios claros:
- Podés acceder a un pasaje sin pagar todo junto. Especialmente útil si tu viaje es dentro de varios meses.
- Aprovechás promociones puntuales. Cuando hay bonificaciones, las millas quedan a un precio muy por debajo del valor del pasaje en efectivo.
- Podés combinar millas ya acumuladas con las compradas. Muchas veces te falta un porcentaje chico para llegar al ticket, y comprar el resto en cuotas es mucho más manejable que sacar el pasaje completo.
¿Cuándo conviene y cuándo no?
Esta es la pregunta del millón. Comprar millas en cuotas conviene, en general, cuando hay una promoción fuerte activa y cuando el CFT de las cuotas de tu tarjeta no termina anulando el ahorro. Si las cuotas tienen interés alto, y sumás inflación durante los meses de pago, puede pasar que termines pagando más que si hubieras comprado el pasaje directamente.
Antes de decidir, hacé el ejercicio de comparar tres números: el precio del pasaje en efectivo hoy, el valor de las millas necesarias sumado a las tasas del pasaje, y el costo total en cuotas con los intereses de la tarjeta. Recién ahí vas a tener una idea clara de si el esfuerzo vale la pena.
En conclusión
Comprar millas en cuotas puede ser una excelente forma de acceder a un viaje internacional sin descalabrar la economía del mes, siempre y cuando la operación se haga con la calculadora en la mano. Las promociones puntuales de las aerolíneas y los convenios con bancos son las mejores oportunidades para aprovechar; pagar millas al valor “de lista” en cuotas con interés, en cambio, rara vez conviene.
Antes de sacar la tarjeta, compará precios, revisá qué CFT te aplica el banco y evaluá si un préstamo personal podría ser una alternativa más barata que las cuotas con interés. Con la información en la mano, la decisión se vuelve mucho más simple.
